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Las Afores que los trabajadores tienen… en las Afores. Es una frase sin sentido que, no obstante, se ha dicho en forma reiterada en México en las últimas semanas. Como esa, varias, al calor del rechazo de medios tradicionales, conductores y analistas, a la iniciativa de transferir al Fondo de Pensiones para el Bienestar el dinero que mayores de 70 no reclaman a las gestoras.

De “las Afores roban” a “el gobierno se robará las pensiones”

En una colaboración de 2020 me referí a la creencia generalizada de que las administradoras del ahorro para el retiro (símil de las Administradoras de Fondos de Pensiones en Sudamérica) robaban el dinero de los trabajadores, y a las causas que la propiciaban. Vea aquí la nota en Fundssociety. Era una idea que circulaba en todos los segmentos sociales, incluido el académico. 

Tal mito ha quedado atrás (tal vez de forma temporal), opacado por la nueva y rotunda conclusión: el gobierno y/o Morena es quien se robará el dinero.

“Esas Afores tienen nombre y apellido…”

Lo más llamativo del tremendo revuelo por la iniciativa, es la exhibición del rotundo desconocimiento de la mecánica y las fallas de origen del Sistema de Ahorro para el Retiro. De hecho, ni uno solo de los medios, conductores o analistas (ni los políticos), le llama al sistema por su nombre, ni por sus siglas, SAR. Como no lo saben, todos se enredan llamando Afore al dinero y obviando la existencia de las gestoras. Véase el uso del término “Afore”:

  • Un grupo radiofónico puso como titular en su canal de YouTube “Afores inactivas están en peligro…” adjudicando el dicho a un analista político. En su participación, el profesor-analista confesó no conocer la ley del IMSS, mas no por eso se ahorró descalificaciones.
  • Un veterano conductor de noticieros tituló su video, también en YouTube: “Morena quiere las Afores de millones de trabajadores”.
  • Un diario capitalino de muchas décadas en circulación puso por encabezado una frase ya casi clásica: “¿Me van a quitar mi Afore?”
  • Otro conductor se enredaba en su soflama: “…están en riesgo las Afores que los trabajadores tienen… en las Afores”.
  • Y para rematar, en el segundo debate presidencial, la candidata de oposición acusó que “…se quieren robar las Afores. Esas Afores tienen nombre y apellido…” Aquí la liga del debate en el canal de YouTube del Instituto Nacional Electoral, INE. Vea y oiga a partir del minuto 25:55.

Entonces, “Afore” es el dinero que posee un trabajador

Reporteros y conductores, así como analistas de todo tema, que se han acercado en forma apresurada y por encima al entramado del SAR, creen que “Afore” es el dinero, los ahorros, la pensión; asumen que “Afore” es un bien cuyo propietario es el trabajador. Así lo considera gran parte de la población, a juzgar por las reacciones, comentarios y preguntas en las redes sociales. No se justificaría que aquéllos y ésta estuviesen confundiendo el término con “aforo”, de “aforar”, que significa otra cosa: Vea la definición aquí .

El desconocimiento y percepción equivocada de la mayoría de los medios que a lo largo de los años ha transmitido o intentado transmitir el engranaje del SAR, ha provocado que mucha gente arrastre confusiones, asimile términos y conceptos erróneos, se exprese sin fundamentos, y crea que sí, que va a ser “atracada” o «despojada» de su dinero; antes por las Afores (cuando por ésta se entendía a la administradora), ahora por el gobierno.

¿Qué es en realidad una “Afore”?

Así como hay bancos, hay Afores. Son empresas o instituciones que reciben, administran e invierten las aportaciones que se hacen para que los trabajadores acumulen dinero para pensionarse. Se constituyen y operan bajo la Ley del Seguro Social, la Ley de los Sistemas de Ahorro para el Retiro y disposiciones complementarias. Son un equivalente de los bancos tradicionales. Sus clientes son los trabajadores, los cuentahabientes. 

Nadie toma en cuenta que “Afore” es la sigla, en este caso acrónimo, que resulta del nombre legal completo de una entidad financiera: A(dministradora de) FO(ndos para el) RE(tiro)

No saben que hay solo 10 Afores, no millones: Azteca, Citibanamex, Coppel, Inbursa, Invercap, PensionIssste, Principal, Profuturo, Sura y XXI Banorte. Cada trabajador puede elegir una, la que prefiera. La institución elegida le abre una cuenta (equivalente a la que abre un banco a sus clientes) para recibir las aportaciones de ahorro para el retiro. Así, la contribución de cada empleado más la aportación del patrón, se destina a esa cuenta, denominada “individual”.  Evidentemente, lo que cada trabajador posee es dinero. Dinero en su cuenta en una administradora. 

¿“Afore inactiva” es una institución que no opera?

Bajo estos entendidos ¿Qué son las “Afores inactivas” a las que aludió el experto en política según el grupo de radio? ¿Serán administradoras que no dan servicio? ¿Algunas que han cerrado sus puertas? 

La frase “Me van a quitar mi Afore”, como redactó el periódico, o “…esas Afores tienen nombre y apellido…” como acusó la candidataequivaldrían a que, hablando del dinero que la gente tiene en los bancos, señalaran “Me van a quitar mi banco”, o “Esos bancos tienen nombre y apellido”.

Por supuesto que estas otras expresiones “Las Afores de millones de trabajadores” o “Mi afore está en Sura” no son correctas. Serían equivalentes a “Los bancos de millones de ahorradores” o “Mi banco está en BBVA”. Tremendos despropósitos.

Así que Afore no es el dinero que se tiene en una Afore. Afore es la institución que resguarda, administra e invierte el dinero, ahorro, saldo, que cada trabajador tiene en su cuenta individual. Ese ahorro guardado tampoco es la pensión, como sostienen muchos en frases como “se robarán las pensiones…” El saldo en cuestión es el dinero con el que se creará la pensión. 

Solo lo que propone el partido que prefiero es bueno

Lo que debiera ser un debate de ideas, contraste de pros y contras, discusión con elementos, números y estimaciones, se ha reducido a un lamentable espectáculo de términos grandilocuentes, incendiarios y sin sustento.

Hemos llegado a un grado de discordia en el que se cree que todo lo que proponga el grupo o partido favorito es lo único que sirve, y lo que propone el contrario es fatal, lo peor. No hay argumentos, sustentos ni datos, solo insultos o rechazo. 

Seguidores de una y otra ideología política debieran ser abiertos y asumir que algunas posturas de su partido favorito no son correctas. En sentido contrario, entender que las propuestas de los partidos antagónicos pueden ser favorables. Pero parece que en este tema de Afores, ahorro y pensiones, la reyerta seguirá, al menos hasta el dos de junio.

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