Algunos dirigentes deportivos dicen que la delegación mexicana en París 2024 hizo un buen papel al haber sumado una presea más que en Tokio 2020, sin contrastar el resultado contra los logros, potencial económico, infraestructura y población de otros países, ni sopesarlo con el historial propio, ni mucho menos evaluar qué tanto se podría haber logrado con todo lo que se ha invertido y el creciente potencial demográfico.
La media de 4 preseas se lograría después de 2060
El promedio de preseas que México ha obtenido en cada una de las 25 ediciones de los juegos olímpicos en que ha participado subió de 3,04 a 3,12. Puede observarse que la media (vea la línea roja de la gráfica siguiente) viene en lento y apenas perceptible ascenso desde 1968, con una leve mejoría desde Atlanta 1996 porque, claro, en esa edición y en Barcelona 1992 la cosecha fue muy pobre, de una sola medalla.
La línea verde, que representa el número simple de metales en cada edición, revela inconsistencia, con picos históricos que nos parecen ya remotos, de 9 y 8 medallas, en 1968 y 1984, y posteriores caídas al mínimo de una única presea.
MEDALLAS POR EDICIÓN Y PROMEDIO DE MEDALLAS TOTALES

La línea roja nos indica que el alza de una medalla en el promedio general ha requerido cuando menos medio siglo: de la obtención de solo una en la primera participación, en París 1900, el promedio subió a dos podios hasta México ‘68; y de ahí a tres hasta Río de Janeiro 2016 (vea la tabla posterior). A ese ritmo, la subida a la media de cuatro preseas se lograría después de 2060.
La población se multiplica; la proporción de medallas se reduce
En lo que no se observa avance, sino una tendencia bajista, es en el número de medallas que se obtienen por cada millón de habitantes: mientras la población crece en forma exponencial, los logros siguen al mismo nivel, cuando no decrecen.
En proporción, la mejor participación fue en Londres ‘48 cuando, con una población que rondaba los 24,5 millones, el logro de cinco podios (cuatro en equitación) significó 0,20 medallas por habitante. Con esa base, el segundo mejor resultado se dio en México ‘68 porque las nueve preseas se consiguieron con una población que superaba los 47 millones (casi el doble que veinte años atrás), para significar 0,19 por cada millón de habitantes. Así es como debía de ser: a un aumento de población, un alza exponencial del número de medallas. Pero no: el incremento en el ’68 se debió a que los juegos fueron en casa; luego de eso, la caída fue drástica.
PRESEAS DE MÉXICO: TOTAL, MEDIA POR JUEGOS, Y POR CADA MILLÓN DE HABITANTES

La tercera y cuarta participaciones más decorosas (o menos paupérrimas, si se quiere decir con la cruda realidad que corresponde), habían sido mucho antes, en Los Ángeles 1932 y Berlín 1936, con 0,12 y 0,17 medallas por cada millón de habitantes, respectivamente.
Véase en la tabla que, desde de que fue anfitrión, la proporción de 0,20 medallas por cada millón se ha tornado inalcanzable. El promedio, a partir de Múnich 1972, es de 0,04 medallas.
Tendencia descendente en medallas por habitante
Véase ahora una segunda gráfica: la línea sólida muestra la evolución del número de logros por cada millón de habitantes. Son claros los dos saltos:
- El de 1948, cuando la población mexicana no llegaba a la quinta parte de la actual, y
- El de 1968, cuando el total de habitantes era un tercio del de ahora.
La línea punteada representa la tendencia: a medida que la población aumenta, el número de medallas, en proporción, desciende.
MEDALLAS OBTENIDAS POR CADA MILLÓN DE HABITANTES

Observe en las barras el crecimiento exponencial de la población, que contrasta con la baja en diagonal de la línea de tendencia. En otras palabras, al paso de los años se requieren más y más habitantes para subir al podio:
- En 1948 se logró una medalla por cada 4,9 millones de habitantes
- En 1968, una por cada 5,2 millones
- En 2016, cada presea se logró con 24,3 millones
- En 2020, una con 31,5 millones y
- En 2024, una por 25,8 millones.
Para 2060, cuando se alcance (¿será?) la media de 4 medallas por edición olímpica (se dirá entonces que vamos mejorando) México tendría alrededor de 170 millones de habitantes. Se obtendrá una presea por cada 40 millones y fracción, 716% más que en 1948 y 669% más que en 1968.
Nos hemos conformado con que México haya sido lugar 65 en París 2024, con cinco medallas, ni una de oro. Mientras, nos siguen aventajando Cuba (fue lugar 32), Jamaica (lugar 44) y otros países que ya nos superaban. Pero ahora fueron mejores naciones impensables, entre otros:
- Botsuana (2,4 millones de habitantes y lugar 54 en el medallero)
- Nuestra querida Guatemala (17,4 millones y lugar 59)
- Santa Lucía (184 mil habitantes y lugar 57)
- Dominica (75 mil habitantes y lugar 62)
Es posible que se sustituya a algún dirigente. Y vendrá otro con discurso similar al asumir (muchas ganas, deseos de trabajar, y demás generalidades) ¿Se puede augurar un cambio de rumbo, o una subida en las tablas? Es difícil. Hay males enraizados. El modelo económico-deportivo se mantendrá, apegado a la idiosincrasia.
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